viernes, 26 de septiembre de 2008

Certamen I : Proceso


Proceso
Definiendo la matriz...
Para comenzar, el dibujo base se trazaba en el linóleo usando marcador permanente, ya que cualquier otro tipo de lápiz no adhería a la superficie resbalosa del material.
Las gubias y el bisturí debían manejarse muy afilados y con sumo cuidado, recordando depositar la mano que sostenía el material contraria a la dirección que seguiría la gubia.
Las zonas con mayor luz en el dibujo, resultaban de mejor manera si se retiraba el trozo entero de linóleo trabajado. Los detalles hechos con gubia proporcionaban una textura particular, y un relieve que muchas veces resultaba pequeño.

Es muy importamte no dejar detalles en los bordes de la imagen, si se quiere una linea definida, ya que el más mínimo detalle puede dar una imagen "peluda" al trazo.

Generando Copias...

Al entintar la matriz es importante recordar:
-Esparcir bien la tinta en el mesón.
-Recoger la tinta en una sola dirección.
-Mover el rodillo en una sola dirección ( Para no quitar la pintura)


A la hora de utilizar la prensa de forma adecuada se debe definir cual es el resultado final que se desea.

En este caso, donde prima la tinta y no el relieve, conviene depositar la matriz sobre el papel donde se realizará la copia y no al revés.

Hay que evitar los excesos de tinta, ya que estos pueden desplazar la matriz fuera de los calces de la hoja, debido a la presión de la prensa, además de "reventar" el negro sobre las líneas más finas.

El resultado final...

Una vez terminado el proceso de copiado, el tiempo de secado de la obra puede ser largo, en algunos casos puede tomar más de un día, dependiendo de la cantidad de negro utilizada.

Si, por algún motivo quedan algunas pequeñas manchas blancas, se pueden corregir con un poco de tinta y un "cotonito"

Para que la matriz dure largo tiempo es recomendable limpiarla con vencina blanca y algodón.












La xilografía


El entallado es el arte de grabar sobre madera a base de ahuecar un palo (normalmente de cerezo, peral, manzano o boj) con gubias o formones, dejando un diseño sobre la superficie. La transferencia de este diseño al papel se consigue al entintar la superficie con tinta tipográfica y aplicar presión con una prensa.






La técnica del entallado se empleó para decorar textiles en China ya en el siglo V d.c. Ya por el siglo XV se aplicó a imágenes religiosas y barajas de cartas en Europa. Los grandes maestros del entallado en la Europa del siglo XVI fueron los alemanes, Durero, Hans Holbein y Lucas Cranach.






Ya en la primera parte del siglo XIX el entallado dejó paso a la xilografía, una técnica más exacta en que el diseño se graba sobre la punta de un palo de madera dura. No fue hasta la última parte del siglo pasado que los artistas redescubrieron la xilografía como un medio de expresión artística.

Entre estos fue Edvard Munch, que utilizó maderas blandas, y Paul Gauguin, quien conseguió efectos interesantes a base de lijar la madera. Los japoneses, maestros tradicionales de la xilografía, se deben reconocer como importantísimos precursores de gran parte del trabajo hecho en el siglo XX por artistas occidentales.




El linoleo





La del linóleo es una técnica similar al de la xilografía. La diferencia reside en que la imagen se graba sobre linóleo en vez de madera. Puesto que el linóleo ofrece una superficie más fácil de trabajar, los linóleos se presentan con más precisión y una variedad de efectos más amplia que las xilografías.


Rechazado durante muchos años por los artistas, que lo despreciaban por la facilidad de trato que permitía, el linóleo se resusitó de la mano de artistas como Picasso y Matisse.