viernes, 26 de septiembre de 2008












La xilografía


El entallado es el arte de grabar sobre madera a base de ahuecar un palo (normalmente de cerezo, peral, manzano o boj) con gubias o formones, dejando un diseño sobre la superficie. La transferencia de este diseño al papel se consigue al entintar la superficie con tinta tipográfica y aplicar presión con una prensa.






La técnica del entallado se empleó para decorar textiles en China ya en el siglo V d.c. Ya por el siglo XV se aplicó a imágenes religiosas y barajas de cartas en Europa. Los grandes maestros del entallado en la Europa del siglo XVI fueron los alemanes, Durero, Hans Holbein y Lucas Cranach.






Ya en la primera parte del siglo XIX el entallado dejó paso a la xilografía, una técnica más exacta en que el diseño se graba sobre la punta de un palo de madera dura. No fue hasta la última parte del siglo pasado que los artistas redescubrieron la xilografía como un medio de expresión artística.

Entre estos fue Edvard Munch, que utilizó maderas blandas, y Paul Gauguin, quien conseguió efectos interesantes a base de lijar la madera. Los japoneses, maestros tradicionales de la xilografía, se deben reconocer como importantísimos precursores de gran parte del trabajo hecho en el siglo XX por artistas occidentales.




El linoleo





La del linóleo es una técnica similar al de la xilografía. La diferencia reside en que la imagen se graba sobre linóleo en vez de madera. Puesto que el linóleo ofrece una superficie más fácil de trabajar, los linóleos se presentan con más precisión y una variedad de efectos más amplia que las xilografías.


Rechazado durante muchos años por los artistas, que lo despreciaban por la facilidad de trato que permitía, el linóleo se resusitó de la mano de artistas como Picasso y Matisse.



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