Aguafuerte
"Aguafuerte" se denomina la técnica utilizada para grabar en una plancha de metal (normalmente cobre o cinc) con ácido.
La plancha se cubre primero con una sustancia resistente al ácido (barniz o fondo de grabado) a través de la cual se dibuja con una herramienta puntiaguda (buril).
El ácido corroe la plancha a través de las líneas abiertas por el buril; cuanto más tiempo se deje la plancha en el ácido, más anchas las líneas.
Al entintar la plancha, y limpiar la superficie de la tinta que sobra, a continuación se cubre con el papel y se pasa por una prensa cilíndrica llamada "tórculo".
De esta forma la tinta que quede atrapada en las líneas se transfiere al papel. El primer aguafuerte que se conoce fue de un artista suizo, Urs Graf, quien imprimió con planchas de hierro. Durero, aunque fue un grabador consumado, hizo sólo cinco aguafuertes y nunca llegó a dominar la técnica. Esto lo dejó a artistas posteriores como el italiano Parmigianino y, desde luego, el holandés Rembrandt, quizás el máximo maestro del aguafuerte de todos los tiempos. Adeptos posteriores del aguafuerte incluyen a Tiepolo y Canaleto en Italia y Francisco Goya en España. El siglo XX vio importantes colecciones de trabajo de Pablo Picasso, Henri Matisse, Marc Chagall y Georges Rouault.
Aguatinta
Esta técnica, así llamada porque las estampaciones finales con frecuencia se parecen a acuarelas, es una favorita de los artistas para conseguir un amplio abanico de valores tonales.
La técnica consiste en exponer la plancha al ácido a través de una o varias capas de resina o azúcar. El ácido muerde la plancha sólo en los espacios entre las partículas de resina, consiguiendo así una superficie fina y uniforme que arroja zonas de tono cuando se lava y se entinta la plancha. Se puede conseguir una gran variedad de tonos sobre una sola plancha a base de exponer diferentes zonas de la plancha a diferentes concentraciones de ácido o diferentes tiempos de exposición.
Las técnicas del aguatinta se emplean generalmente juntas con el grabado y el aguafuerte que añaden elementos de definición lineal. El acuatinta disfrutaba de poco favor entre los artistas hasta que Goya lo usó con tan rico efecto en su celebrada edición de los 80 acuatintas: "Los Caprichos".
Después de Goya esta técnica se empleó con mucho éxito por Edgar Degas y Camille Pizarro. Con el aguatinta de azúcar el artista utiliza una mezcla de azúcar y tinta para dibujar sobre una superficie previamente tratada con resina. Cuando está seco el dibujo se cubre con una capa de barniz y cuando el barniz se seca se introduce dentro de un baño

de agua caliente que descubre el dibujo en la resina. La plancha entonces se muerde con ácido y la imagen resultante tiene un aspecto sugerente.