En esta ocasión, experimentamos con dos tipos de material: el acrílico (o mica) y el aluminio.
De ambos materiales, el acrílico fue el más sencillo de manipular. Debido a su transparencia era excelente para plasmar en él, dibujos más complejos, que previamente se hubiesen hecho en otro material.
Mica y Acrílico
Definiendo la matriz...
El primer intento, en mica, no fue muy bueno. Insegura del nuevo material presioné demasiado, provocando que los surcos muy marcados doblaran la mica.Por otro lado, al sacar la primera impresión, pude distinguir el grado de limpieza que debía tener la placa para que no ensuciara el papel.
Al comenzar a trazar el dibujo en su superficie, utilizamos un compás, sin embargo, por casualidad descubrí entre mis gubias (utilizadas en el certamen I) una que al ser plana, permitía crear líneas (sobre todo curvas) con gran facilidad y precisión.
De esta forma pude pasar de un dibujo tosco, a uno mucho más sutil, y así realizar muchos más detalles en él.
De esta forma pude pasar de un dibujo tosco, a uno mucho más sutil, y así realizar muchos más detalles en él.
La segunda experiencia, fue en mica. Al ser más resistente, este material permitió marcar líneas profundas sin el temor de que pudiese doblarse, creando trazos mucho más gruesos y oscuros.
Es importante recordar que hay que limar los bordes de la placa, ya que cualquier irregularidad en esta puede provocar que la prensa termine resquebrajándola.
Aunque este material era firme y controlable, su contra lo descubrí al pasar por la prensa.
Al ser demasiado rígido y grueso, luego de varios usos comenzaba a agrietarse. De esta forma la matriz quedaba inutilizable.
Al ser demasiado rígido y grueso, luego de varios usos comenzaba a agrietarse. De esta forma la matriz quedaba inutilizable.
Finalmente me decidí por el uso de la mica.Luego de estas dos experiencias fue mucho más fácil llegar a un balance de la fuerza con que la línea se tiene que trazar en el material, así es como llegue a una matriz que me convenció mucho más que las dos anteriores. Con un grado de detalle superior, líneas más definidas y sin doblar la mica.
Para separar el fondo de lo protagonista en la composición, puede utilizarse una lija para generar algunos grises. Esta debe ser lija al agua, de la más fina y es necesario pasarla con sutiliza y en movimientos circulares, de lo contrarío dejara rayas muy brutas.
Generando Copias...
Es importante diluir la tinta con un poco de aceite de linaza, en su justa medida.
Si se utiliza muy poco, la tinta queda demasiado espesa, dificultando su expansión, mientras que si se usa demasiado aceite, la tinta no se adhiere bien a la placa.
Si se utiliza muy poco, la tinta queda demasiado espesa, dificultando su expansión, mientras que si se usa demasiado aceite, la tinta no se adhiere bien a la placa.A la hora de entintar la matriz, sin duda es mejor no utilizar guantes. El contacto directo con la placa permite tener un mejor dominio de la tinta (que más da ensuciarse un poco las manos)
Limpiar la matriz antes de entintarla es muy útil para que las copias salgan limpias. Los residuos de tinta de impresiones anteriores pueden dejar grises donde no los queremos.
Luego de humedecer el papel, se debe secar bien, sin dejarle brillo. Si quedan residuos de agua esto puede provocar que la tinta se expanda y quede sucia la impresión.
La mica es sencilla de frotar, y g
eneralmente no cuesta mucho llegar al grado justo de tinta para que las impresiones salgan definidas y limpias.Este primer resultado me hizo inclinarme hacia una línea peluda en los dibujos, ya que de esta forma el trazo queda más expresivo y al pasar varias veces sobre una misma línea pueden corregirse algunos errores.
El resultado final...
Como todas las matrices se debe guardar limpia y recomendablemente envuelta en un papel, para que no se raye.

Una vez impresa la imagen, la humedad del papel hace que sea muy sensible con cualquier clase de tinta (sobre todo con la del papel de diario) es por eso que lo mejor es evitar que las matrices tengan contacto muy prolongado con otros papeles coloreados. Y sobre todo…no usar papel de diario en el sándwich que va en la prensa.
En lo personal, el resultado final me agradó muchísimo, ya que esta técnica permite crear obras mucho más finas que con el linóleo.

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