Luego de experimentar con 3 matrices distintas y complementar todo con una pequeña investigación sobre algunos artistas que podrían influenciar mi trabajo, comencé con la matriz de aluminio.
En este caso, por desgracia la placa de aluminio poseía un enorme rallón, muy profundo, que ni siquiera con virutilla fina pudo disimularse.
La placa de aluminio es mucho más dura que el acrílico o la mica, por lo tanto la línea debe ser hecha repasando una vez tras otra, para generar una profundidad, sin embargo, este material permite que hasta las rallas más finas queden en la impresión.
En este caso, y siguiendo la idea de la matriz en mica, decidí separar del fondo a mujer de la composición, usando lija al agua. El resultado no fue el esperado, los rallones circulares se destacaban demasiado, pero luego de algunos intentos con virutilla fina, las rallas pasaron a formar una textura muy uniforme que se incorporó perfectamente a la composición.
A la hora de sacar copias, limpiar la placa es más complicado que con la mica.
Generalmente para que la placa quede limpia, se retira mucha tinta y las copias tienden a quedar muy grises y planas, es por eso que lo mejor es no retirar mucha tinta y luego limpiar con calma los sectores que se quieren más iluminados.

Lo positivo de este material, es que permite generar una mayor cantidad de grises, que no se logran con la mica. Esto ayuda a crear un volumen en la composición.
Finalmente la impresión que logre, me agradó mucho más que la que obtuve con la mica, es una lastima que no haya podido borrarle aquellas líneas que ya traía la placa desde el momento de comprarla.

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